realizado por José María Martínez Martínez --- El perro de aguas en la literatura española
| 1 | Fortunata y Jacinta : (dos historias de casadas) | Benito Pérez Galdós | |||||
| [ . . . ] podían contar siempre que hablaba. Su timidez no decía bien con su corpulencia. Tenía un mirar leal y cariñoso, como el de un gran perro de aguas . Pasaba por la honestidad misma, iba a misa todos los días que lo mandaba la Iglesia, rezaba el rosario con la familia, trabajaba diez horas [ . . . ] | |||||||
| 2 | Viaje a Italia | Fernández de Moratín, Leandro | |||||
| [ . . . ] el gatillo en la mano, exhorta a cuantos pasan a que se saquen las muelas una detrás de otra, y verán su destreza particular en sacarlas. Otro, con unos cubiletes y una baraja y un perro de aguas lleno de lodo, hace cosas que aturden al numeroso concurso de barcarolos y marineros; bien que protestan continuamente que allí no hay magia, y que todo es en fuerza de la física [ . . . ] | |||||||
| 3 | Luchana | Pérez Galdós, Benito | |||||
| [ . . . ] y deprimirse con el viento los mármoles que en ella figuró el artista. Pronto las lluvias otoñales la pondrán hecha una sopa, y el león se convertirá en perro de aguas, y el libro de la Constitución quedará totalmente inservible. Durante el invierno colgarán jirones descoloridos, y quizás encuentren abrigo [ . . . ] | |||||||
| 4 | Al primer vuelo | José María de Pereda | |||||
| [ . . . ] de improviso un anochecer, de diciembre, por más señas, y tal corrida de palos a la salida, que no esperó ni a mudarse la ropa para huir de Villavieja, lo mismo que un perro de aguas. [ . . . ] | |||||||
| 5 | Los hermanos Zemganno | Edmond de Goncourt | |||||
| [ . . . ] Del segundo vehículo habían salido personas y animales. Primero un perro de aguas pelado y lacrimoso, que de puro gusto de verse en tierra, daba por espacio de un momento furiosa caza a su propio rabo. Luego algunos volátiles que, aleteando de bienestar [ . . . ] | |||||||
| 6 | Los hermanos Zemganno | Edmond de Goncourt | |||||
| [ . . . ] Del segundo vehículo habían salido personas y animales. Primero un perro de aguas pelado y lacrimoso, que de puro gusto de verse en tierra, daba por espacio de un momento furiosa caza a su propio rabo. Luego algunos volátiles que, aleteando de bienestar [ . . . ] | |||||||
| 7 | Miss'Erere: zarzuela cómica en un acto y tres cuadros, original y en verso. Parodia de la opereta «Miss Helyett» | Gabriel Merino | |||||
| [ . . . ] MISS'ERERE: ¡Claro! ¿Cómo vas a ser esposa de un perro de aguas?CASTA: Pues me caso con Sotero. [ . . . ] | |||||||
| 8 | Estampas de España e Indias | José de Benito | |||||
| [ . . . ] Gómez. Adelantándose unas veces y metiéndose otras entre las patas de los caballos con la ligereza que le daba el hábito de la vida militar, un perro de aguas, de blanca lana y caprichosas borlas recortadas en las manos y en la cola, andaba y desandaba el camino. [ . . . ] | |||||||
| 9 | Brenda | Eduardo Acevedo Díaz | |||||
| [ . . . ] e indecisa. Pareciéronla sus siluetas las de dos espectros mudos, lúgubres y amenazadores, envueltas en una humaza espesa y fantástica. Gruñó un perro de aguas allí cerca tendido, dando con la cola en la piedra. [ . . . ] | |||||||
| 10 | Electroterapia. Humorada en un acto y tres cuadros, original y en verso, parodia del drama en cinco actos Electra | Gabriel Merino | |||||
| [ . . . ] CUESTA-ARRIBA: ¡Un perro de aguas! LA SEÑÁ EVA: ¡Qué escándalo! [ . . . ] | |||||||
| 11 | Capítulos que se le olvidaron a Cervantes: ensayo de imitación de un libro inimitable | Montalvo, Juan | |||||
| [ . . . ] de perros de casta: galgos y mastines; dogos enormes, capaces de combatirse con tigres y leones; lebreles más rápidos que el viento, sabuesos, podencos, bracos. No admite perro de aguas, el pachón le irrita, y por cada uno que devuelve exige cuatro pares. -Yo le echaré tal perro, dijo don Quijote, que valga por todos los que él ha menester [ . . . ] | |||||||
| 16 | Obras jocosas y satíricas de El Curioso Parlante | Mesonero Romanos, Ramón de | |||||
| [ . . . ] éste, me dirigí a él para darle mi nombre; pero fue en vano, porque el buen inválido prosiguió en su ocupación, que era enseñar el ejercicio a un perro de aguas; bien es la verdad que con la mano me enseñó gravemente la escalera. Pero el diablo y mi poca memoria hizo que entrase por la primera puerta que encontré, donde [ . . . ] | |||||||
| 17 | La Tribuna | Emilia Pardo Bazán | |||||
| [ . . . ] puede figurarse. La actriz encargada de este interesante papel se había puesto sobre su cabello natural una peluca de ricitos cortos que la hacía semejante a un perro de aguas; circundaban sus ojos románticas ojeras marcadas al difumino; espesa capa de polvos de arroz imitaba la palidez de la agonía; llevaba americana muy floja para disimular [ . . . ] | |||||||
| 18 | Cuentos morales | Alas, Leopoldo | |||||
| [ . . . ] Una tarde, dormitaba el perro de lanas sobre la saltadera del muro que separaba la corrada de la llosa , por entre cuya verdura de maíz iba el sendero [ . . . ] | |||||||
| 19 | Cuentos morales | Alas, Leopoldo | |||||
[ . . . ] De todas suertes, el Quin era un perro de lanas, blanco. Él no sabía por qué le llamaban el Quin , pero estaba persuadido de que este era su nombre y a él atendía, satisfecho [ . . . ] | |||||||
| 21 | Pipá | Leopoldo Alas | |||||
| [ . . . ] Después, con paso lento y actitud humilde, se acercó a la señora Sofía, y cuando estaba muy cerca se sacudió como un perro de lanas, dejando sobre la entrometida lavandera la nieve que él había levantado consigo del santo suelo. [ . . . ] | |||||||
| 22 | La Regenta | Leopoldo Alas | |||||
| [ . . . ] Salió; se perdió el ataúd entre el oleaje de seda y percal obscuro. En el balcón que había sobre la puerta, entre las rejas asomó la cabeza de un perro de lanas negro y sucio: el Magistral lo miró con terror. El faldero estiró el pescuezo, procuró mirar a la calle y se le erizaron las orejas. Ladró a [ . . . ] | |||||||
| 23 | De tal palo, tal astilla | Pereda, José María de | ||||
| [ . . . ] lado las meditaciones del espolique. Hombre más rudo que el otro y más avezado a tales aventuras, sólo se ocupaba de tiempo en tiempo en sacudirse el agua de encima, como perro de lanas al salir del río, y en estudiar en el cielo el curso de la tempestad. Cuando estallaba el trueno movía mucho los labios, señal de que rezaba, mirando de reojo [ . . . ] | ||||||
| 25 | Sutileza | Pereda, José María de | |||||
| [ . . . ] de pesadumbres y de miseria, se fue al otro mundo de la noche a la mañana, dejando en éste una viuda sin pizca de vergüenza, y un hijo de dos años, que parecía un perro de lanas, de los negros. Mechelín y su mujer amparaban, en cuanto podían, a estos dos seres desdichados; pero al notar que sus socorros, lo mismo en especie que en dinero, los [ . . . ] | |||||||
| 26 | Tipos y paisajes | Pereda, José María de | |||||
| [ . . . ] de estambre azul y rojo, de la misma procedencia que los ramilletes de obleas; y por último, en las paredes, media docena de cuadros bordados en seda, representando uno de ellos un perro de lanas, trasquilado de medio atrás, con una cestita llena de flores colgada de la boca. Todos estos cuadros tenían en el fondo el siguiente letrero, bordado también en [ . . . ] | |||||||
| 27 | Nubes de estío | Pereda, José María de | |||||
| [ . . . ] para descargarse del agua que había agarrado de cintura abajo, porque de cintura arriba le había librado un paraguas de una buena parte de ella; y después de este proceder de perro de lanas, echó escalera arriba poco a poco, oyendo el gritar adentro de una voz que le era bien conocida. Llamó a una puerta; abriola un sirviente, guapo [ . . . ] | |||||||
| 28 | Gloria, dinero y mujer | Llofriu y Sagrera, Eleuterio | |||||
| [ . . . ] a la sobrina; el tratamiento cruel con que la martirizaba; todo era motivo de terribles cargos contra la vieja solterona, cuya única afección estaba vinculada en un perro de lanas, compañero inseparable y guardián sempiterno de aquella humanidad de sesenta abriles. [ . . . ] | |||||||
| 29 | La Regenta | Leopoldo Alas | |||||
| [ . . . ] de su madre. Nunca habían oprimido su cabeza de niña contra un seno blando y caliente; y ella, la chiquilla, buscaba algo parecido donde quiera. Recordaba vagamente un perro negro de lanas, noble y hermoso; debía de ser un terranova. -¿Qué habría sido de él?-. El perro se tendía al sol, con la cabeza entre [ . . . ] | |||||||
| 30 | Doña Berta ; Cuervo ; Superchería | Alas, Leopoldo | |||||
| [ . . . ] de la Maya inmortal, si no contento, tranquilo por lo pronto, en una tregua de la angustia metafísica , que era su enfermedad incurable. Un perro cursi, pero muy satisfecho de la existencia, canelo, insignificante, pasó por allí, al parecer lleno de ocupaciones. Iba deprisa, pero no le faltaba tiempo para entretenerse en [ . . . ] , un gruñido, un simulacro de mordisco, y después nada: el más absoluto desprecio. Adelante. Ahora una perrita de lanas, esclava, melindrosa, remilgada. Algunos chicoleos, dos o tres asaltos amorosos, protestas de la perra y de sus dueños, un matrimonio viejo. Bueno, corriente. ¿Que no quieren? ¿Que hay escrúpulos? En paz. Adelante: lo que a [ . . . ] | |||||||
| 31 | Lucio Tréllez: novela | Ortega Munillo, José | |||||
| [ . . . ] unos menudos pasos, como si anduviese por allí una persona muy chiquita. Era una persona chiquita, sí; era Esmeralda , la apoplética y achacosa perra de aguas, que venía con gran retraso a ver a su amo y señor. [ . . . ] | |||||||
| 32 | Diario de un testigo de la Guerra de África | Pedro Antonio de Alarcón | |||||
| [ . . . ] Del propio modo se enseña a una perra de aguas a ponerse en dos pies. [ . . . ] | |||||||
| 33 | Las Batuecas: comedia de magia en siete cuadros, en verso y prosa | Juan Eugenio Hartzenbusch | |||||
| [ . . . ] También podías jabonar y peinar a mi perra de aguas. Es ocho veces al mes. [ . . . ] | |||||||
| 34 | Los hermanos Zemganno | Edmond de Goncourt | |||||
| [ . . . ] Sostenía amistosa relación con un ser querido que le correspondía y le compensaba todo, hasta las maldades del payaso. Vivía en intimidad con la perra de aguas de la compañía, animal que a consecuencia de una enfermedad semejante a las enfermedades del humano cerebro, padecía momentáneas supresiones de la [ . . . ] | |||||||
| 35 | Los hermanos Zemganno | Edmond de Goncourt | |||||
| [ . . . ] Esta joven perra de aguas, bisnieta del célebre perro MUNITO, y cuyas habilidades revelan una inteligencia superior a toda ponderación, acabará señalando [ . . . ] | |||||||
| 36 | Cuentos nuevos | Emilia Pardo Bazán | |||||
[ . . . ] a él; a lo cual replicó Casallena, a su vez amoscado, que ciertamente merecería la expulsión el dueño si cometiese los mismos desmanes que la perra. Inclinóse Argimiro con altivo gesto; hizo un saludo tieso y forzado, y abandonó la estancia llevando en brazos a Linda . Ni al día siguiente ni nunca volvió a comer..., ¿qué es comer?, ni a cruzar la puerta de su antiguo y opulento anfitrión. Explicaciones, recados, mensajes por el médico..., todo se estrelló contra la dignidad herida de la perrita de aguas. [ . . . ] | |||||||
Para leerlo al completo El perro de aguas en la literatura española
Perros de agua en la pintura.
Un perro de agua en un Lienzo de Rembrandt del año 1631.Un autorretrato del pintor.En el que aparece un perro de agua con el característico rapado que le hacían a los perros marineros antiguamente .

La fuente de Eibar de Ignacio Zuloaga.Pintado en 1888
por este guipuzcoano que sin duda es el pintor vasco mas importante de finales de siglo XIX
y comienzos del XX.
Podemos ver al perro con el corte de faenar en los pesqueros.
La Real Academia de la Lengua española. Año de 1737, define al perro de aguas como: PERRO DE AGUAS: Especie de perro muy lanudo, que tiene la propiedad de arrojarse al agua para sacar la caza, o lo que se le echa a ella. Del latín, canis aquaticus.
La Real Academia de la Lengua española. Año de 1817, define al Perro de aguas: Casta que se cree ser originaria de España, y que se distingue en tener el pelo largo y ensortijado. Nada con más agilidad que los otros perros, y aprende con facilidad a traer a la mano, a bailar y hacer varias gesticulaciones. Canis aquaticus.
La Real Academia de la Lengua española. Año de 1843, aporta lo siguiente: (PERRO) DE AGUAS. Casta de perro que se cree originaria de España, y que se distingue en el pelo largo y ensortijado y en su mayor inteligencia y aptitud para nadar de donde le viene el nombre. Canis aquaticus.
La Real Academia de la Lengua española. Año de 1899|| de aguas. El de raza que se cree originaria de España, con cuerpo grueso, cuello corto, cabeza redonda, hocico agudo, orejas caídas, y pelo largo, abundante, rizado y generalmente blanco. Es muy inteligente y se distingue por su aptitud para nadar.
La Real Academia de la Lengua española. Año de 2002. || ~ de aguas. m. El de una raza que se cree originaria de España, con cuerpo grueso, cuello corto, cabeza redonda, hocico agudo, orejas caídas, y pelo largo, abundante, rizado y generalmente blanco. Es muy inteligente y se distingue por su aptitud para nadar.